"Una increíble sensación de alegría borra todo rastro de tensión; repentinamente tengo la impresión de que no estaba en juego mi vida, subjetivanente no estaba haciendo nada peligroso. Estoy sentado en la plataforma llana de la cumbre y aprecio el sol, " la otra realidad" forma ya parte del pasado. Es el pensar en la muerte lo que nos hace sentirnos vivos."
Wolfgang Güllich

domingo, 8 de marzo de 2009

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Continuidad, exploxividad, fuerza, técnica, vuelos, teorías, cansancio...
Este fin de semana hemos tenido de todo, he cometido un error de principiante, es lo primero que te dicen cuando te metes en este mundillo, y pido perdón por los que estaban allí conmigo que se asustaron más que yo. Seguro que no fue agradable de ver.

Escalar confiado está bien, sentirte fuerte también, pero hay que escalar con cabeza. De verdad que no lo escuche cuando me dijo que tenía la cuerda entre las piernas, estaba tan concentrado que solo pensaba en no resbalar que estaba un poco mojado, pero no, resbale, se me fue el pie y... a volar, yo solo ví como la pierna me hacía girar y por suerte estaba desplomada la pared y solo fuí consciente cuando llego al suelo y tenía sangre en las manos y un poco en la cabeza. Por suerte, no ha pasado nada y solo ha quedado en un susto, pero con la lección aprendida; a partir de este finde cuando vaya a muerte y a vista un casco nos va a venir bien

Por lo demás, el corral nos pide esa conti que todavía nos falta, la placa nos exige esa técnica y fuerza que tanto entrenamos en el roco, gracias sensei por seguir equipando vías tan bonitas y exigentes.


Hacía tiempo que no terminaba un finde tan cansado, me duele todo. Esto de escalar con el sensei me exige lo máximo, hemos terminado los tres para el arrastre, estoy orgulloso de mi novia que ya da sus primeros pasos en vías que la exprimen al máximo.

Los encadenes lo dejamos para la próxima, bueno para el sensei no; el es un makina, y como tal ha estrenado su vía, parecía fácil pero ha costado más de lo que creíamos, yo casi le quito el gusto de ser el primero, pero con la cadena en la boca... para la próxima.


Un abrazo y a muerte
PD: Gracias a esos malagueños por curarme esas heridas.

2 comentarios:

sandra dijo...

Que buen fin de semana!, espero que hayamos aprendido algo, no hay que esperar tanto para regalar, por que casi la lías.
bueno amor; estás echo un máquina sigue así.

Anónimo dijo...

OHHHHHH QUE BONITO!!!!!! QUE ENVIDIA!!! JAJAJA

KPOT